No se le ocurre nada mejor a esta zorrita para celebrar el día del padre que despertarle con una mamada y chupársela bien. El padre se sorprende al principio, pero como ve que su hija es toda una buena comedora de pollas la deja hacer para que siga, dado que en ese punto ya le apetece correrse. Cuál es su sorpresa cuando la hija le dice que ese no es todo su regalo, porque también le ha preparado su coño para que se la folle y disfrute metiendo polla en un agujero muy apretado en el que todavía no se han metido muchas pollas.

(1968)

Category:

Padres e Hijas

Dejar un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*